El acceso al libro y la lectura como fuente de conocimiento centra las palabras eternas de Lorca en la inauguración de la biblioteca de Fuente Vaqueros, en 1931.
“Cuando muera, si es que muero, dejad el balcón abierto”. –Dejó dicho.
“Al estallar la Guerra Civil española en 1936, Lorca rechazó ofrecimientos para salir del país y volvió a su Granada, donde fue fusilado en la mañana del 19 de agosto de 1936, en el Barranco de Víznar, cerca de las fuentes de las lágrimas. Tenía 38 años…”
Antonio Rubio